Ejercicios Espirituales desencarnados.

El Espíritu Malo es siempre favorable a los ejercicios espirituales, siempre que no se trate de una espiritualidad de la Encarnación.

Pero también es favorable a un apostolado muy activo, siempre que no sea de caridad:

“Mientras conceda más importancia a las reuniones, a los panfletos, a la política, a los movimientos, y a las causas…, que a las oraciones, a los sacramentos, y al amar al prójimo, será de los nuestros -y cuanto más religioso sea (como nosotros lo entendemos), con más seguridad nos pertenecerá… Lo único que cuenta es hacer del cristianismo una religión mistérica de la que tu protegido se sienta uno de sus iniciados”.

(Cartas del diablo a sus sobrino, p. 29 y 80, C. S. Lewis)

A esos cristianos los extravía el demonio con una doble táctica. Tan pronto los empuja a una falsa interioridad como hacia una exterioridad polémica. Screwtape, el demonio divulgador, escribe en primer lugar:

“Concentra la atención de tu protegido en su vida interior… Distráela de sus deberes más elementales para dirigirla hacia las tareas más elevadas y más “espirituales”. Acentúa en él ese rasgo tan humano que nos es tan útil: el horror o simplemente la negligencia relativos a las obligaciones que, sin embargo, parecen evidentes. Llévalo hasta el punto de que pueda hacer su examen de conciencia durante una buena hora sin descubrir una sola de las culpas que saltan a la vista de cualquiera que haya vivido bajo su mismo techo o haya trabajado en su misma oficina”.

(Cartas del diablo a sus sobrino, p. 15, C. S. Lewis)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s