Para Dios todo es posible. Este pensamiento es mi divisa en el sentido más profundo del término, y ha llegado a alcanzar para mí una importancia que jamás habría supuesto. Ni por un instante me permitiría la osadía de imaginarme que, cuando no veo ninguna salida, es que tampoco la hay para Dios. Y es que confundir nuestra miserable fantasía y otras cosas semejantes con la posibilidad de que Dios dispone, es el efecto de la soberbia y la desesperación.
Figuraos a un hombre que, con toda la pujanza de su fantasía sobresaltada se imagina algo inaudito, terrible, tan terrible que resulta imposible imaginarlo. Y que, de repente, eso mismo tan terrible le sale al paso, se convierte en realidad. Con arreglo al juicio humano, la pérdida de este hombre es inevitable. Sin embargo, para Dios todo es posible. En eso consiste la lucha de la fe: la lucha insensata por lo posible. Pues sólo lo posible abre la vía de la salvación.
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La ciencia al servicio del hombre, y no al contrario.
Discurso del Santo Padre a los participantes en la plenaria de la Academia pontificia de ciencias
La ciencia para el bien del hombre y el desarrollo de los pueblos.
“Los logros científicos deberían estar siempre inspirados en imperativos de fraternidad y de paz, orientando los esfuerzos de cada uno hacia el auténtico bien del hombre y el desarrollo integral de los pueblos”. Lo dijo el Papa a los participantes en la asamblea plenaria de la Academia pontificia de ciencias, a quienes recibió en audiencia el jueves 28 de octubre.
Excelencias; ilustres señoras y señores: Me complace saludaros a todos los aquí presentes mientras la Academia pontificia de ciencias se reúne para su sesión plenaria a fin de reflexionar sobre “La herencia científica del siglo XX”. Saludo en particular al obispo Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de la Academia. [...]
La historia de la ciencia en el siglo XX está marcada por indudables conquistas y grandes progresos. Lamentablemente, por otro lado, la imagen popular de la ciencia del siglo XX a veces se caracteriza por dos elementos extremos. Por una parte, algunos consideran la ciencia como una panacea, demostrada por sus importantes conquistas en el siglo pasado. En efecto, sus innumerables avances han sido tan determinantes y rápidos que, aparentemente, confirman la opinión según la cual la ciencia puede responder a todos los interrogantes relacionados con la existencia del hombre e incluso a sus más altas aspiraciones. Por otra, algunos temen la ciencia y se alejan de ella a causa de ciertos desarrollos que hacen reflexionar, como la construcción y el uso aterrador de armas nucleares.
Ciertamente, la ciencia no queda definida por ninguno de estos dos extremos. Su tarea era y es una investigación paciente pero apasionada de la verdad sobre el cosmos, sobre la naturaleza y sobre la constitución del ser humano. En esta investigación se cuentan numerosos éxitos y numerosos fracasos, triunfos y derrotas. Los avances de la ciencia han sido alentadores, como por ejemplo cuando se descubrieron la complejidad de la naturaleza y sus fenómenos, más allá de nuestras expectativas, pero también humillantes, como cuando quedó demostrado que algunas de las teorías que hubieran debido explicar esos fenómenos de una vez por todas resultaron sólo parciales. Esto no quita que también los resultados provisionales son una contribución real al descubrimiento de la correspondencia entre el intelecto y las realidades naturales, sobre las cuales las generaciones sucesivas podrán basarse para un desarrollo ulterior.
La fe: prismáticos de la razón.
La fe es la perla de razón. La fe hace ver a la razón más allá de la materia, adivinando en su orden la belleza del Creador. La fe es razonable (sí en el catolicismo), porque no va en contra de la razón. Y es que la razón va más allá del corto cientificismo.
Quien se acerca a la naturaleza, (y a las personas) con una mirada materialista, sencillamente pierde una dimensión de las mismas: la del misterio.
“Podemos intuir algo de la grandeza de Dios en la grandeza del cosmos. Si podemos construir el mundo a través de la técnica, es porque está construido en forma racional. En la gran racionalidad del mundo podemos intuir el espíritu creador del cual proviene, y en la belleza de la Creación podemos intuir algo de su belleza, de su grandeza y de su bondad.
Mounier y su hija subnormal profunda.
El filósofo personalista Emmanuel Mounier sufre un duro golpe al saber que su hija primogénita, que no cuenta más que con siete meses de edad, padece una encefalitis y quedará para siempre como subnormal profunda. Pero la fe de este converso no disminuye sino que madura y se refuerza. Al año siguiente, en 1939, movilizado, escribe a su mujer Paulette: “Hace un rato, mientras caminaba por la carretera, he intentado hacer cantar a mi corazón. No me costó mucho. Me bastó pensar que todo sufrimiento, unido al de Cristo, pierde su desesperación…
Dios y las matemáticas. ¿Cómo conocer a Dios?
Cada disciplina tiene su metodología propia.
Por tanto: conocer, meditar a Jesús junto con los amigos, con la Iglesia y conocer a Jesús no sólo de una forma académica, teórica, sino con el corazón, es decir, hablar con Jesús en la oración. A una persona no se la puede conocer de la misma forma como puedo estudiar matemáticas. Para las matemáticas es necesaria y suficiente la razón, pero para conocer a una persona, es más, la gran persona de Jesús, Dios y hombre, es necesaria también la razón, pero al mismo tiempo, también el corazón. Sólo con la apertura del corazón a él, sólo con el conocimiento del conjunto de cuanto ha dicho y cuanto ha hecho, con nuestro amor, con nuestro ir hacia él, podemos poco a poco conocerle cada vez más y así tener la experiencia de ser amados.
Por tanto: escuchar la Palabra de Jesús, escucharla en la comunión de la Iglesia, en su gran experiencia y responder con nuestra oración, con nuestro coloquio personal con Jesús, en el que le decimos lo que no podemos entender, nuestras necesidades, nuestras preguntas. En un verdadero coloquio, podemos encontrar cada vez más este camino del conocimiento, que se convierte en amor. Naturalmente, no sólo pensar, no sólo rezar, sino hacer también una parte del camino hacia Jesús: hacer cosas buenas, comprometerse por el prójimo. Hay diversos caminos; cada uno conoce sus propias posibilidades, en la parroquia y en la comunidad en la que vive, para comprometerse también con Cristo y por los demás, por la vitalidad de la Iglesia, para que la fe sea verdaderamente formadora de nuestro ambiente, y así de nuestra época. Por tanto, diría estos elementos: escuchar, responder, entrar en la comunidad creyente, comunión con Cristo en los sacramentos, donde se da a nosotros, tanto en la Eucaristía como en la confesión, etc., y finalmente hacer, realizar las palabras de la fe para que se conviertan en fuerza de mi vida y aparezca verdaderamente a mí la mirada de Jesús y su amor que me ayuda, me transforma.
(Benedicto XVI)
Nominalismo, ética, naturaleza y relativismo (II).
A propósito del nominalismo, ética, VIDA y relativismo.
Porque no estamos hablando de ideas o corrientes filosóficas, sino de personas concretas…, por eso, hoy, como en otros tiempos que serán siempre recordados, la defensa de la Vida no es una opción, sino un deber.
Nominalismo, ética, naturaleza y relativismo (I).
RESUMEN: 1. Para Ockham no existe una esencia humana universal compartida por todos los hombres sino que solamente existen semejanzas entre unos hombres y otros.
2. La consecuencia es que si las entidades universales no existen en la realidad tampoco pueden existir las leyes generales que afecten a todos los seres que comparten el ente universal. Si no existe una esencia humana común a todos los hombres no existe una ley universal humana que es la que todos conocemos como ley natural o ley moral natural.
3. Para los nominalistas las leyes de los hombres se fundan en la voluntad de los hombres, en su mutuo acuerdo y en el consenso. De manera que basta con que estemos de acuerdo para que una ley sea legítima.
4. Existe una ley natural común a todos los hombres de donde se pueden deducir racionalmente los mandamientos morales del obrar de los hombres de los cuales el primero dice «haz el bien y evita el mal» y derivado de éste otro que dice «respeta la vida como un don que has recibido y no te pertenece» y, por último, otro mandamiento que dice «busca la verdad, para eso tienes raciocinio».
5. Las leyes —justas— no derivan de la voluntad o el capricho del legislador, sino de la racionalidad de la naturaleza humana que es verdadera y alcanza a todos los hombres.
6. La mentalidad científica moderna es constructivista y entiende que explicar una realidad es decir cómo está hecha, cuáles son sus componentes y cómo se combinan. Pero esto sería tanto como decir que un hombre es un cubo de agua y un saquito de polvo.
SUMARIO: 1. Guillermo de Ockham.- 2. Nominalismo.- 3. La consecuencia.- 4. Lo contrario.
Conocimiento, encuentro con la Verdad, subjetividad y subjetivismo.
El principio de incertidumbre de Heisenberg y la Fe.
El Cardenal Bertone, pronunció en nombre del Santo Padre Benedicto XVI, un mensaje en el pasado Meeting de Rimini. Este encuentro de la cultura con el hombre, y del hombre con la cultura, participan eminencias mundiales de los más diversos temas. Todos ellos, con la Belleza, la Verdad y el Bien como horizonte, colocan al hombre de hoy ante sí mismo, y ante la fe. Promovido por Comunidad y Liberación, este encuentro que ya celebra su trigésima edición, lanza al hombre de hoy a la fe, y al Bautizado de hoy a los grandes interrogantes del mundo.
En este precioso mensaje, Física Cuántica, conocimiento como una experiencia de encuentro con la Verdad, y Fe… ponen de manifiesto la diferencia entre la subjetividad y el subjetivismo, el realismo del uno y el engaño del otro.
Con ocasión del Meeting para la amistad entre los pueblos, que este año celebra su trigésimo aniversario, me es particularmente grato transmitirle el saludo del Santo Padre a usted y a cuantos han promovido y organizado tal manifestación cultural, que en tres décadas ha visto la participación de miles y miles de hombres y mujeres, sobre todo jóvenes, y la intervención de cientos de relatores en las tribunas preparadas en las salas de la Feria de Rímini. Ayudados por estudiosos de todas las disciplinas, por artistas, por autoridades religiosas, por exponentes del mundo de la política, de la economía, del deporte, ha sido posible confrontar las cuestiones y las instancias fundamentales de la existencia humana, así como profundizar en las razones de ser cristianos en nuestra época. Su Santidad desea que el Meeting siga dando cabida a los desafíos y a los interrogantes que los tiempos actuales plantean a la fe, y continúe dándoles respuesta, teniendo en cuenta la enseñanza del recordado monseñor Luigi Giussani, fundador del movimiento eclesial de Comunión y Liberación.
La temática del Meeting 2009 versa sobre el conocer, que siempre es un acontecimiento.
A propósito del amor, la vida y la muerte…
El papel de la Iglesia en nuestro mundo, es un papel de Sentido trascendente. Como una flor que no es creación del hombre, que traspasa la dimensión ideológica humana, y que hunde sus raíces en la Verdad del hombre. Una flor del campo, que brota entre la roca, sin cuidados, sólo amparada en Dios, que hoy es necesario brote en medio del ladrillo de la ciudad. Testimonio de lo eterno en medio del mundo, salvaguardando la dignidad de la persona, concediendo, aún hoy al amor una dimensión de eternidad…
Sólo un amor sin fecha de caducidad, que brota del mismo Amor, es digno merecedor del corazón del hombre. Sólo un amor cimentando en el Amor es digno de ser vivido…
El amor en la verdad —caritas in veritate— es un gran desafío para la Iglesia en un mundo en progresiva y expansiva globalización. El riesgo de nuestro tiempo es que la interdependencia de hecho entre los hombres y los pueblos no se corresponda con la interacción ética de la conciencia y el intelecto, de la que pueda resultar un desarrollo realmente humano.
Inteligencia artificial
¿A qué llamamos inteligencia? ¿Qué diferencia a una persona de una máquina? ¿La inteligencia? ¿Y eso hasta cuándo? ¿Llegará un día en que podamos hablar con una máquina? ¿Dónde está la esencia de la dignidad humana?
Este video no responde a estas preguntas, pero sí abre caminos de reflexión. Parece que la respuesta no es obvia…, parece que es necesario caminar y no confirmarse con respuestas rápidas…
